El origen de la palabra exposición proviene de los inicios de la fotografía analógica. El negativo está formado por una composición química basada en compuestos fotosensibles. Al abrirse el diafragma, el negativo se expone a la luz durante un tiempo determinado, el tiempo de exposición.
La exposición está condicionada por:
  • Apertura: Cuanto más cerrado el diafragma, menor cantidad de luz impacta en el sensor y viceversa.
  • Tiempo de exposición: Cuanto mayor cantidad de tiempo esté abierto el diafragma, mayor cantidad de luz impacta en el sensor y viceversa.
Una exposición correcta será aquella que permita visualizar todos los elementos de la imagen correctamente. Si no pasa suficiente cantidad de luz, la imagen aparecerá oscura o subexpuesta. Si pasa demasiada luz, la imagen aparecerá muy clara o velada, y por tanto sobrexpuesta. En algunas escenas será imposible que todos los elementos aparezcan correctamente iluminados (escenas con luces y sombras por ejemplo) Esto es debido a que el rango dinámico de los sensores no es comparable al del ojo humano.
Las cámaras compactas normalmente buscan la mejor exposición automáticamente para la foto. Para ello varían la apertura y el tiempo de exposición de tal manera que si sube la apertura (diafragma más cerrado), sube el tiempo de exposición y al revés. Si la cámara permite ajustes manuales, podremos controlar la subexposición o la sobrexposición de manera creativa.

Tiempo de exposición
Tiempo de exposición
Tiempo de exposición
Tiempo de exposición



La primera imagen tiene un tiempo de exposición bajo, o velocidad alta. La segunda tiene un tiempo de exposición alto, o velocidad baja.